Đà Nẵng enfrenta una ola de calor prolongada que ha provocado un aumento significativo del turismo en la playa de An Bàng. Numerosos visitantes buscan alivio del calor en sus aguas y arena. Paralelamente, trabajadores de edad avanzada continúan ofreciendo servicios y productos ambulantes en la playa, a pesar de las altas temperaturas. Esta situación presenta un contraste entre el ocio de los turistas y las duras condiciones laborales de algunos residentes. La playa se ha convertido en un punto de encuentro para quienes buscan escapar del calor y para aquellos que dependen del turismo para su sustento. Las autoridades locales no han emitido declaraciones al respecto. La afluencia masiva de turistas impacta la economía local, pero también plantea desafíos en términos de gestión y sostenibilidad.
