Edouard Balladur, una figura central en la política francesa durante décadas, falleció este lunes a la edad de 97 años. Ocupó el cargo de jefe de gobierno bajo la presidencia de François Mitterrand en 1993 y previamente se desempeñó como secretario general del Elíseo durante el mandato de Georges Pompidou. Balladur también fue un negociador clave en los acuerdos de Grenelle de 1968, un hito en la historia social de Francia. Aunque no logró alcanzar la presidencia, perdiendo ante Jacques Chirac en 1995, su legado en la V República Francesa es innegable. Su carrera política se caracterizó por su pragmatismo y su enfoque en las políticas económicas. Su muerte marca el fin de una era en la política francesa.