Un edificio antiguo en Zúrich ha implementado un sistema de refrigeración inusual y eficiente. En lugar de utilizar aires acondicionados convencionales, el edificio aprovecha los radiadores existentes, conocidos como convectores, para enfriar los espacios. Estos convectores circulados agua a una temperatura de 20 grados Celsius, logrando un ambiente fresco y confortable. Este método innovador demuestra que es posible regular la temperatura en edificios antiguos sin recurrir a tecnologías de enfriamiento tradicionales. La iniciativa destaca un enfoque sostenible y eficiente energéticamente para combatir las altas temperaturas. Este sistema representa una alternativa prometedora para la refrigeración de edificios, especialmente en áreas urbanas con un patrimonio arquitectónico significativo.