El Rey Misuzulu kaZwelithini ha hecho un llamado urgente a la nación zulú para mantener la calma. Ante el incremento de las tensiones relacionadas con la migración, el monarca insta a sus ciudadanos a evitar la violencia. Su mensaje central se enfoca en la necesidad de mostrar compasión hacia los ciudadanos extranjeros. El soberano enfatizó que no debe derramarse sangre bajo ninguna circunstancia. Esta intervención busca prevenir posibles conflictos sociales derivados de la xenofobia. A través de este pedido, el Rey promueve la coexistencia pacífica entre locales y migrantes. Finalmente, se busca que la tolerancia prevalezca sobre el odio en el contexto actual.
