Una exdiplomática, Sarah Wynn-Williams, expone en su libro las tensiones entre la política tradicional y la cultura de Silicon Valley. La obra detalla la resistencia de Mark Zuckerberg y sus equipos a la regulación y la ética global en Facebook. Wynn-Williams describe encuentros inusuales con líderes mundiales y las estrategias de los ejecutivos de la compañía. Según el libro, un pequeño grupo de personas ha adquirido un control significativo sobre el debate público. La narrativa revela una falta de responsabilidad por parte de Facebook ante las consecuencias de sus acciones. El texto ilustra un choque cultural profundo y la arrogancia percibida de los programadores de la empresa. La publicación ofrece una mirada interna al funcionamiento de Facebook y su impacto en la esfera pública.