Granjeros en Zimbabue están utilizando medicamentos antirretrovirales (ARV) destinados a personas con VIH en la alimentación de sus pollos con el objetivo de aumentar su crecimiento y, por ende, sus ganancias. Esta práctica alarmante representa un grave riesgo para la salud pública, ya que introduce residuos de estos fármacos en la cadena alimentaria. El uso indebido de ARV en animales podría conducir al desarrollo de resistencia a estos medicamentos en humanos, comprometiendo la eficacia de los tratamientos contra el VIH. Las autoridades sanitarias han expresado su profunda preocupación ante esta situación, solicitando una investigación exhaustiva y medidas para evitar la propagación de esta práctica peligrosa. La acción pone en peligro la salud de los consumidores y socava los esfuerzos globales para combatir el VIH/SIDA. Se insta a los agricultores a cesar inmediatamente el uso de ARV en la producción avícola y a buscar métodos seguros y legales para mejorar la productividad.