El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha amenazado a Rusia con aumentar significativamente el número de ataques con drones, llegando hasta los 1000 diarios. Esta escalada se produce tras los recientes ataques de Kiev a infraestructuras clave rusas, incluyendo refinerías de petróleo, centros logísticos y objetivos militares. El objetivo de Ucrania es elevar los costes de la guerra para Moscú y debilitar su capacidad bélica. Zelenski busca intensificar la presión sobre Rusia en respuesta a la continua agresión. La estrategia ucraniana parece enfocada en desestabilizar la retaguardia rusa y afectar a su economía. Analistas sugieren que esta intensificación podría marcar un nuevo punto de inflexión en el conflicto. La situación sigue siendo altamente volátil y las consecuencias de esta amenaza son inciertas.