Durante la cumbre del G7, el presidente Zelenskyy informó sobre conversaciones "positivas" con Donald Trump respecto a la posible aprobación de licencias para sistemas de misiles. Sin embargo, enfatizó la necesidad de que Europa desarrolle su propia capacidad de producción de interceptores para contrarrestar la creciente demanda y la limitada capacidad de Estados Unidos. Zelenskyy señaló que las líneas de intercepción de Washington están sobrecargadas, lo que subraya la urgencia de una solución europea. La iniciativa busca asegurar un suministro continuo de defensa aérea, independientemente de las fluctuaciones en el apoyo estadounidense. El mandatario ucraniano aboga por una alternativa más económica y sostenible a largo plazo para la seguridad europea. Esta estrategia responde a la preocupación por la dependencia de la ayuda militar externa y busca fortalecer la autonomía defensiva del continente. La discusión se centra en la viabilidad de una producción europea de interceptores para complementar y, eventualmente, reemplazar la asistencia de EE.UU.