El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha impuesto sanciones a las empresas y personas involucradas en la producción de la popular serie animada rusa "Masha y el Oso". La medida forma parte de una serie de acciones punitivas contra entidades rusas consideradas como apoyando la invasión a Ucrania. Las sanciones contemplan el bloqueo de activos y restricciones comerciales. El gobierno ucraniano argumenta que la serie, aunque infantil, contribuye a la promoción de la cultura rusa y, por ende, al sostenimiento del régimen ruso. Esta decisión busca presionar a Rusia y sus allegados económicos. La medida ha generado debate sobre el alcance de las sanciones y su impacto en el sector cultural. Se desconoce la respuesta de los creadores de la serie a esta determinación.