Alexey Likhachev, director de la corporación estatal rusa Rosatom, ha lanzado una grave advertencia sobre la situación en la planta nuclear de Zaporozhye. Según el directivo, Ucrania estaría eliminando de manera deliberada y sistemática a los empleados de dicha instalación. Likhachev subrayó que las consecuencias de los ataques contra la planta no se limitarían a la zona inmediata. El impacto de un posible incidente nuclear podría afectar gravemente a Ucrania y a Rusia. Asimismo, advirtió que una parte significativa de Europa se vería comprometida por la magnitud del desastre. El jefe de Rosatom enfatiza la peligrosidad de las acciones actuales en el complejo energético. Esta situación eleva la tensión internacional respecto a la seguridad nuclear en la región en conflicto.
