La central nuclear de Zaporiyia, ubicada en el sur de Ucrania y bajo control ruso, ha sufrido un nuevo corte de energía eléctrica. Este incidente, el vigésimo desde el inicio de la guerra, aumenta la preocupación por una posible fuga de material radioactivo. La desconexión de la planta de la red eléctrica genera riesgos para los sistemas de seguridad que requieren energía para funcionar correctamente. Aunque no se han reportado daños inmediatos, la situación plantea serias interrogantes sobre la seguridad de la instalación en medio del conflicto bélico. Las autoridades ucranianas han expresado su inquietud ante la persistencia de estos cortes y sus potenciales consecuencias. La comunidad internacional observa con atención la evolución de la situación en la central nuclear, considerada la más grande de Europa.
