Pescadores de la provincia de Zambales, Filipinas, están reafirmando su derecho tradicional a pescar en el Mar Filipino Occidental (WPS), una zona rica en recursos marinos que ha sido fundamental para su subsistencia e identidad cultural durante generaciones. Estas comunidades costeras han dependido históricamente de áreas como el Banco de Scarborough, conocido localmente como Panatag o Bajo de Masinloc, mucho antes de que surgieran las disputas territoriales internacionales. La actividad pesquera en estas aguas no solo representa una fuente de ingresos vital, sino también una parte integral de su patrimonio. Los pescadores expresan su preocupación por las restricciones y desafíos que enfrentan para acceder a estos caladeros tradicionales. La defensa de su “libertad para pescar” se presenta como una reivindicación de sus derechos económicos y culturales. La situación pone de relieve la importancia del WPS para las comunidades locales y la necesidad de proteger sus medios de vida.