El árbol de Navidad que adornó la Plaza de la Ciudad Vieja en Praga durante las festividades ha encontrado un nuevo propósito tras su desmontaje. En lugar de ser desechado, el árbol fue trasladado a un taller de carpintería donde aprendices lo transformaron en una casa de juegos para niños. La iniciativa beneficiará a los niños residentes en un centro de acogida en Praga 4. Los aprendices de carpintería del distrito de Jarov fueron los encargados de llevar a cabo la transformación del árbol. Este proyecto demuestra un uso creativo y sostenible del árbol navideño, dándole una segunda vida con un impacto social positivo. La casa de juegos proporcionará un espacio recreativo para los niños del centro de acogida.