Organizaciones civiles han expresado su preocupación ante la posibilidad de que un tribunal en Yucatán revierta el cierre de una granja avícola propiedad de la empresa Bachoco. La granja, ya clausurada, ha sido señalada por causar daños ambientales significativos a comunidades locales. Existe el temor de que su reapertura agrave estos problemas, afectando recursos hídricos y la salud de los habitantes. Los grupos ambientalistas argumentan que la operación de la granja no cumple con las regulaciones ambientales vigentes. La decisión del tribunal podría sentar un precedente importante en la protección del medio ambiente en la región. Se espera una resolución judicial en las próximas semanas que determinará el futuro de la granja y su impacto en el entorno.