YouTube ha llegado a un acuerdo confidencial con un adolescente estadounidense de 15 años que acusaba a la plataforma, propiedad de Google, de perjudicar su salud mental. El acuerdo se produce tres meses después de una sentencia sin precedentes en un caso similar, que sentó un precedente legal. Los detalles del acuerdo no se han hecho públicos. La demanda alegaba que el diseño adictivo de YouTube contribuyó a problemas de salud mental en el joven. Este caso, al igual que el anterior, plantea interrogantes sobre la responsabilidad de las redes sociales en el bienestar de los menores. La resolución busca evitar un juicio potencialmente perjudicial para la imagen de YouTube y Google.