Dos nuevas novelas juveniles exploran una evolución preocupante en la representación del activismo climático. Anteriormente, figuras como Greta Thunberg eran presentadas como heroínas indiscutibles. Ahora, estas figuras se ven eclipsadas por una escalada de violencia en la narrativa. La crítica literaria Lydia Wistisen observa un cambio en el zeitgeist, donde las tácticas de protesta se radicalizan. Estas obras reflejan una sociedad que, frustrada por la inacción, considera métodos más extremos. La representación de la violencia sugiere una pérdida de fe en el activismo pacífico como vía efectiva para el cambio climático. Las novelas exploran las consecuencias de esta frustración y la creciente tensión en el debate ambiental.

English
Français
Español
हिन्दी
中文