Tres jóvenes ciudadanos canadienses han presentado una demanda contra el gobierno federal, alegando una inacción preocupante frente a la crisis climática. La demanda se centra en la falta de un plan de acción climática concreto para el año 2030, incumpliendo, según los demandantes, las obligaciones del gobierno con las generaciones futuras. Los jóvenes argumentan que la falta de medidas contundentes representa una violación de sus derechos constitucionales a la vida, la libertad y la seguridad. El caso busca obligar al gobierno a establecer objetivos de reducción de emisiones más ambiciosos y a implementar políticas efectivas para combatir el cambio climático. La demanda ha generado atención mediática y se espera que tenga implicaciones significativas para la política climática de Canadá. Se busca que el tribunal determine si el gobierno ha actuado con la diligencia debida para proteger a los jóvenes de los impactos del calentamiento global.
