Una joven griega ha optado por someterse a una mastectomía profiláctica y a una salpingo-ovariectomía antes de cumplir los 30 años. Estas intervenciones quirúrgicas preventivas buscan reducir significativamente el riesgo de desarrollar cáncer de mama y ovario. La decisión, aunque drástica, se toma en casos de alto riesgo genético, generalmente debido a mutaciones en los genes BRCA1 o BRCA2. Expertos explican que la mastectomía preventiva implica la extirpación de las mamas antes de que se desarrolle el cáncer, mientras que la salpingo-ovariectomía elimina las trompas de Falopio y los ovarios. Estas cirugías no garantizan la eliminación total del riesgo, pero lo disminuyen considerablemente. La historia de esta joven busca crear conciencia sobre las opciones disponibles para la prevención del cáncer en personas con predisposición genética.