Los hábitos de lectura entre los jóvenes están experimentando una transformación significativa impulsada por la tecnología y las redes sociales. La era digital está modificando la forma en que las nuevas generaciones acceden a la información y al entretenimiento, impactando directamente en la lectura tradicional. Esta evolución se ve influenciada también por las preferencias individuales de cada lector. El acceso a contenidos digitales, como libros electrónicos y plataformas en línea, se ha incrementado notablemente. Las redes sociales juegan un papel importante en el descubrimiento de nuevos títulos y autores, creando comunidades de lectores virtuales. Este cambio de paradigma plantea desafíos y oportunidades para la industria editorial y los promotores de la lectura. Se observa una diversificación de formatos y una mayor demanda de contenidos interactivos y personalizados.