Vilde Bulling, de 21 años, reflexiona sobre su experiencia como cuidadora tras el diagnóstico de cáncer de su padre cuando ella tenía 18. En un artículo, Bulling destaca la importancia de brindar apoyo a los familiares de personas enfermas antes de que estos alcancen el agotamiento emocional y físico. Argumenta que la ayuda debe ser proactiva y preventiva, no llegar únicamente cuando la situación es crítica. La joven enfatiza que la carga de ser cuidador puede ser abrumadora y que la falta de recursos y atención puede tener consecuencias devastadoras para la salud mental y el bienestar de los familiares. Su testimonio busca generar conciencia sobre la necesidad de mejorar el sistema de apoyo a los cuidadores y garantizar que reciban la asistencia necesaria para afrontar esta difícil situación. Bulling subraya que nadie debería tener que llegar al punto del agotamiento para ser escuchado y recibir ayuda.