El tipo de cambio del yen japonés se desplomó en el mercado de divisas de Nueva York el 22 de abril, acercándose a su nivel más bajo en aproximadamente 39 años y medio frente al dólar estadounidense. La cotización llegó a situarse en 161.90 yenes por dólar, impulsada por las expectativas de subidas de tipos de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos (FRB). Posteriormente, la posibilidad de una intervención coordinada del gobierno japonés y el Banco de Japón (BoJ) generó una rápida compra de yenes, provocando volatilidad en el mercado. La intervención busca frenar la depreciación de la moneda japonesa. Analistas señalan que la presión sobre el yen se debe a la divergencia en las políticas monetarias entre Estados Unidos y Japón. La situación actual mantiene en alerta a los mercados financieros. El gobierno japonés ha reiterado su disposición a tomar medidas si la depreciación continúa.