La presidencia de Yemen anunció el inicio de una operación militar para recuperar el territorio actualmente controlado por los hutíes. Esta decisión fue tomada por Rashad al-Alimi tras el reciente cerco de Taiz impuesto por los hutíes, que también interrumpió la principal ruta de suministro. La operación tiene como objetivo romper el asedio a Taiz y restablecer el acceso a suministros vitales para la población. El gobierno yemení denuncia que los hutíes están utilizando el cerco como una táctica para presionar a las fuerzas gubernamentales y a la población civil. Se espera que la operación militar se centre en liberar las áreas circundantes a Taiz antes de avanzar hacia otras regiones controladas por los rebeldes hutíes. Esta acción marca una escalada significativa en el conflicto yemení.