Funcionarios yemeníes han emitido una severa advertencia a cualquier nación que se una a la agresión liderada por Arabia Saudita contra Yemen. La advertencia, emitida desde Saná, establece que cualquier país que brinde apoyo militar o logístico a Riad será considerado un agresor. Esta postura surge tras el reciente anuncio de Arabia Saudita sobre la formación de una nueva alianza. Los funcionarios yemeníes enfatizan que ninguna justificación eximirá a los participantes de esta calificación. La declaración se interpreta como una fuerte condena a la intervención saudí y un llamado a la neutralidad internacional. El país advierte que continuará resistiendo la agresión, sin importar la magnitud de los esfuerzos externos para apoyarla. La situación en Yemen permanece crítica, con la población sufriendo las consecuencias de un prolongado conflicto.