Los ataques hutíes en la provincia petrolera de Marib, Yemen, han cobrado al menos diez vidas este viernes. Entre las víctimas se encuentran ocho miembros de las fuerzas gubernamentales yemeníes y dos civiles. Este último ataque incrementa la tensión en una región ya devastada por el conflicto. Los rebeldes hutíes han intensificado sus ofensivas en Marib, una provincia rica en recursos energéticos. Las fuerzas gubernamentales yemeníes, respaldadas por la coalición liderada por Arabia Saudita, están respondiendo a los ataques. La violencia continua agrava la ya precaria situación humanitaria en Yemen, generando preocupación a nivel internacional. Se teme que la escalada de ataques pueda desencadenar una crisis aún mayor.