El gobierno de Yemen afirma haber llevado a cabo 1.122 ataques contra los rebeldes Houthi, con una operación reciente impactando el área de Bab el Mandeb. Estas acciones se producen en un contexto de creciente inestabilidad en la región del Medio Oriente. A pesar de los conflictos, las exportaciones de petróleo crudo desde el Medio Oriente han superado los niveles previos a la guerra, indicando una notable resiliencia en el sector energético. El aumento en las exportaciones sugiere una adaptación a las condiciones, o quizás una priorización de los intereses económicos a pesar de las tensiones bélicas. Las operaciones en Bab el Mandeb son estratégicas debido a la importancia de esta estrecha vía marítima para el comercio global. Esta situación plantea preguntas sobre el futuro de la guerra en Yemen y su impacto en el flujo de energía mundial.