El debate sobre la idoneidad de los magistrados en España ha suscitado controversia al cuestionar la relevancia de su trayectoria profesional. Se argumenta que desestimar la experiencia acumulada a lo largo de años de servicio judicial es un error, ya que el conocimiento y el discernimiento jurídico no son adquiridos de forma instantánea. La experiencia permite a los jueces comprender las complejidades del sistema legal y tomar decisiones más informadas. Expertos señalan que la trayectoria de un magistrado es un activo valioso, no una limitación. Critican la tendencia a priorizar otros factores sobre la experiencia demostrada en la aplicación de la ley. La discusión subraya la importancia de valorar adecuadamente la trayectoria profesional en la selección y evaluación de los miembros de la magistratura.