Yaron Abraham defendió firmemente a Yaniv Hiyon, afirmando que salvó la vida de 174 personas. Abraham criticó enérgicamente a quienes invalidaron la entrevista con Hiyon basándose en su presunta afiliación política como "ביביסט" (Bibi supporter). Él argumenta que la decisión de descalificar la entrevista es un reflejo de la polarización política en Israel. Según Abraham, se está reduciendo todo a un debate simplista de "sí a Bibi" o "no a Bibi", ignorando el valor inherente de las acciones de Hiyon. La controversia resalta las tensiones políticas que pueden influir incluso en el reconocimiento de actos heroicos. Abraham sugiere que la discusión debería centrarse en la salvación de vidas, no en las posibles inclinaciones políticas del individuo.