La selección española logró una contundente victoria por 4-0 sobre Arabia Saudita en el Grupo H, impulsada por una destacada actuación de Lamine Yamal. Mikel Oyarzabal fue protagonista al marcar dos goles, recuperando su nivel tras un inicio de Mundial discreto. Este triunfo revitalizó el juego de España, que había mostrado dificultades en su debut en la competición. El partido, disputado en Atlanta, permitió a la escuadra de Luis de la Fuente encontrar solidez y confianza. La victoria posiciona a España en una situación favorable para avanzar en el torneo. El desempeño de Yamal fue clave para desbloquear el encuentro y generar oportunidades de gol. El resultado representa un impulso anímico importante para el equipo español.