El Tribunal Superior de Singapur desestimó la demanda presentada por la filial de X (anteriormente Twitter) contra Media Matters, un grupo de vigilancia de medios estadounidenses. La demanda se originó a raíz de un artículo que alegaba que anuncios publicitarios habían aparecido junto a contenido de apoyo al nazismo en la plataforma. El tribunal determinó que el caso debe ser juzgado en Estados Unidos, donde se publicaron las acusaciones y donde Media Matters tiene su sede. X argumentaba que el artículo de Media Matters dañó su reputación y afectó sus ingresos publicitarios. La decisión implica que la empresa deberá ahora presentar su caso ante los tribunales estadounidenses. Esta disputa se centra en las políticas de moderación de contenido de X y la responsabilidad de la plataforma por el contenido que aparece junto a los anuncios.