La visita de Estado de siete años de Xi Jinping a Corea del Norte se centró en fortalecer las relaciones bilaterales y la cooperación estratégica. Durante su estancia, el mandatario chino enfatizó repetidamente la importancia del "desarrollo" –mencionada 30 veces– y la "amistad" –21 veces– en el contexto de la relación entre ambos países. La visita, ampliamente cubierta por la prensa estatal china, subraya el renovado interés de Beijing en Pyongyang. Analistas sugieren que esta cooperación estratégica podría estar motivada por tensiones regionales y la búsqueda de una mayor influencia en la península coreana. La visita de Xi Jinping busca consolidar a Corea del Norte como un socio clave en la región. Se espera que esta nueva fase de acercamiento tenga implicaciones significativas para la dinámica geopolítica del noreste asiático.