El presidente chino Xi Jinping realizó este miércoles su primera visita a Egipto en diez años, siendo recibido por su homólogo Abdel Fattah al-Sisi. La visita, marcada por una ceremonia con 21 salvas de cañón en el Palacio Ittihadiya, se enmarca en la búsqueda de China por ampliar su presencia en la región. Este acercamiento ocurre en un contexto de tensiones geopolíticas, incluyendo el conflicto entre Estados Unidos e Irán. Se anticipan conversaciones profundas sobre temas de interés mutuo durante la jornada. La visita subraya la creciente importancia de Egipto como socio estratégico para China en Medio Oriente y África. Se espera que se discutan inversiones, cooperación económica y posibles alianzas en diversos sectores. El viaje de Xi Jinping refleja el deseo de Beijing de diversificar sus relaciones internacionales y fortalecer su influencia.