Una bomba de 250 kilogramos datada de la Segunda Guerra Mundial obligó a la evacuación de miles de residentes en Alemania. El artefacto explosivo fue descubierto, un hallazgo relativamente común en el país debido a los bombardeos de la guerra. Las autoridades ordenaron la evacuación preventiva de un radio de 900 metros alrededor del lugar donde se encontró la bomba. Se estima que más de 50.000 personas fueron afectadas por la medida. Equipos especializados se encargaron de la desactivación y posterior detonación controlada de la bomba. Este tipo de incidentes son recordatorios constantes del legado bélico en territorio alemán.