El palacio presidencial de Camerún se ha visto obligado a emitir declaraciones oficiales para asegurar al público que el presidente Paul Biya, de 90 años y el decano de los jefes de Estado del mundo, sigue con vida. Biya realizó un breve viaje a Europa hace dos meses, pero desde entonces no ha regresado a su país. Esta prolongada ausencia ha generado preocupación y especulaciones sobre su salud y capacidad para gobernar. La presidencia ha tratado de restar importancia a la situación, calificando la estancia en Europa como una visita de trabajo. Sin embargo, la falta de información concreta y la duración de su ausencia han alimentado rumores y alimentado la incertidumbre política en Camerún. La reciente necesidad de confirmar su vitalidad subraya la tensión en torno a la figura del longevo gobernante.