El uso de contraseñas extremadamente simples sigue siendo un problema crítico de seguridad digital. Según los datos, la combinación "123456" se mantiene como la contraseña más frecuente a nivel global. Esta tendencia preocupante ha persistido desde el año 2016 y se prevé que continúe hasta finales de 2025. En el ranking de las diez claves más utilizadas predominan las secuencias numéricas básicas. Ejemplos como "12345", "12345678" o "123456789" son recurrentes entre los usuarios. El riesgo es extremo, ya que todas estas combinaciones pueden ser vulneradas en menos de un segundo. Se recomienda dedicar más tiempo a la creación de claves complejas para evitar robos de información.
