Alemania avanza en la producción de energía eólica con inversiones significativas tanto en tierra como en el mar. A pesar de este progreso, la posible reestructuración de los subsidios podría ralentizar el desarrollo del sector. Se espera que una turbina eólica de 365 metros de altura, un récord mundial, comience a generar electricidad próximamente en Alemania. Mientras, en Hungría, el gobierno busca impulsar el sector de la energía eólica. El contraste entre las estrategias resalta las diferentes prioridades en la transición energética. La futura producción de esta turbina alemana marcará un hito en la industria eólica. La incertidumbre sobre las ayudas gubernamentales podría afectar la continuidad de proyectos similares.