La celebración de una victoria histórica del equipo local en Manhattan derivó en actos violentos. Miles de aficionados se congregaron en bares y en las calles coreando el lema “Nix in Five” tras el triunfo. La euforia inicial se vio empañada por el lanzamiento de fuegos artificiales y granadas de humo. Se reportaron incendios intencionales, incluyendo uno en un autobús relacionado con la Copa Mundial. Las autoridades investigan los incidentes y evalúan los daños causados durante los altercados. La situación generó preocupación entre los residentes y comerciantes de la zona. Se desconoce por el momento el número de detenidos o heridos.
