Un voluntario costarricense que trabaja en la sede de Miami para el Mundial 2026 ha revelado las difíciles condiciones en las que se encuentra destinado. Según su testimonio, el lugar asignado para que los voluntarios puedan ver los partidos es sumamente limitado y de baja calidad. El voluntario expresó su sorpresa y decepción ante la disparidad entre la expectativa de participar en un evento de esta magnitud y la realidad de las instalaciones. La denuncia ha generado debate sobre las condiciones ofrecidas a los voluntarios que apoyan la organización del torneo. Las autoridades organizadoras aún no han emitido una respuesta oficial ante las acusaciones. Este caso pone de manifiesto la importancia de garantizar condiciones dignas para todos los involucrados en la organización de eventos internacionales de gran envergadura. La situación ha sido ampliamente compartida en redes sociales, generando preocupación entre otros voluntarios.