En un día agitado en el Mundial, la selección de Túnez anunció el despido de su entrenador, Sabri Lamouchi, tras una derrota contundente. Simultáneamente, la selección iraní se enfrenta a complicaciones para viajar a Estados Unidos, aparentemente debido a restricciones impuestas. Los detalles específicos de estas restricciones no han sido completamente aclarados, pero sugieren dificultades logísticas y políticas. La destitución de Lamouchi se produce tras un desempeño considerado insatisfactorio del equipo en el torneo. La situación de Irán añade una capa de tensión geopolítica al evento deportivo. Ambos incidentes han generado debate sobre las presiones que enfrentan los equipos y entrenadores en la competición mundialista.
