Trece selecciones clasificadas para el Mundial han emitido un comunicado conjunto en respuesta a declaraciones del presidente de la UEFA, Aleksander Čeferin. Čeferin había expresado su preocupación por la expansión del torneo, argumentando que resultaría en partidos de menor calidad e interés. Los equipos participantes consideran que sus logros para clasificar no han sido valorados por el mandatario europeo. Denuncian que sus sueños y esfuerzos son ignorados por estas afirmaciones. El comunicado implica una crítica a la visión de Čeferin, percibida como excluyente y centrada en un grupo reducido de países futbolísticos. Las selecciones defienden la ampliación como una oportunidad para una mayor inclusión y representación global en el fútbol. La polémica surge en un momento de debate sobre el futuro del formato de la Copa del Mundo.