La Copa Mundial de Fútbol presenta este año a cuatro parejas de hermanos que competirán representando a diferentes selecciones nacionales. Además, tres hermanos jugarán juntos en el mismo equipo. Este fenómeno familiar es poco común en la historia de los mundiales, con solo un precedente registrado: el enfrentamiento entre Jerome Boateng (Alemania) y Kevin Prince Boateng (Ghana) en 2010 y 2014. La relación entre los hermanos Boateng fue tensa, marcando un caso singular de rivalidad fraternal en el torneo. El artículo explora la dinámica actual de estas familias en el contexto de la competición mundialista. Se destaca la singularidad de tener hermanos compitiendo entre sí o colaborando en el mismo equipo a nivel internacional. La Copa del Mundo se convierte así en un escenario de emociones encontradas para estas familias.
