Cerca de un cuarto de los futbolistas que participarán en el Mundial de 2026 representarán a selecciones nacionales distintas a las de su país de nacimiento, estableciendo un nuevo récord. Este fenómeno refleja una creciente tendencia en el fútbol internacional. Diversos factores impulsan esta situación, incluyendo oportunidades de desarrollo profesional y la búsqueda de nacionalidades alternativas. La FIFA ha registrado un aumento constante en el número de jugadores que optan por representar a otras naciones. Este cambio plantea interrogantes sobre la identidad nacional en el deporte y el impacto en las selecciones tradicionales. Se espera que esta tendencia continúe en futuras competiciones internacionales.