La Oficina Federal de Investigación (FBI) ha detectado más de 1,000 drones operando en el espacio aéreo de Qatar desde el inicio de la Copa Mundial de la FIFA. Las autoridades no han especificado el propósito de estos vuelos no autorizados, generando preocupación por la seguridad. La detección se realiza a través de sistemas de vigilancia y contramedidas electrónicas implementadas para el evento deportivo. Aunque no se han confirmado amenazas directas, la presencia masiva de drones plantea riesgos potenciales para la seguridad aérea y terrestre. Las autoridades qataríes y la FBI están colaborando para investigar el origen y las intenciones de los operadores de estos dispositivos. Se desconoce si los drones representan una amenaza coordinada o si se trata de operaciones individuales. La vigilancia se mantiene reforzada para garantizar la seguridad durante el torneo.