Un juez árbitro del Mundial de Qatar fue enviado de regreso a su país de origen debido a sospechas de vínculos con el terrorismo, según revelaciones recientes. La situación ocurre en un contexto de estrictos controles fronterizos que afectan tanto a aficionados como a equipos participantes. Durante una conferencia de prensa, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, fue interrogado sobre si la organización ha perdido el control del torneo. La medida del juez árbitro se suma a las crecientes preocupaciones sobre la seguridad y la logística del evento. Las autoridades no han proporcionado detalles específicos sobre las acusaciones contra el árbitro. El incidente plantea interrogantes sobre los procesos de verificación de antecedentes implementados para los oficiales del Mundial. Infantino no respondió directamente a la pregunta sobre la pérdida de control, pero enfatizó el compromiso de la FIFA con la seguridad del evento.