La FIFA optó por utilizar uniformes de árbitro rosas en el reciente partido entre Arabia Saudita y Uruguay como un gesto de reconocimiento a la ciudad de Miami. Esta elección se inspira en los flamencos rosados característicos de la región y en el club Inter Miami, donde juega Lionel Messi. La iniciativa busca celebrar la hospitalidad y el ambiente vibrante de la ciudad estadounidense. La decisión, más allá de lo deportivo, tiene un componente simbólico y de marketing. No se reportaron objeciones formales por parte de los equipos participantes. El partido se disputó con normalidad, a pesar de la inusual vestimenta arbitral. La medida ha generado debate en redes sociales sobre la influencia de la comercialización en el fútbol.