Antes del partido inaugural del Grupo K del Mundial 2026 entre Portugal y la República Democrática del Congo, celebrado en el estadio NRG de Houston, Estados Unidos, se proyectó una imagen del futbolista Diogo Jota en las pantallas gigantes. Este gesto fue un homenaje por parte de los organizadores del torneo al jugador. La exhibición de la imagen de Jota generó una fuerte reacción emocional entre los presentes en el estadio. El tributo buscaba reconocer la figura del futbolista, a pesar de su ausencia en el torneo. El gesto simboliza el reconocimiento mundial al jugador y su impacto en el fútbol. La organización del Mundial 2026 quiso destacar que Jota será recordado por los aficionados.