La selección mexicana debutó en el Mundial con una victoria sin complicaciones, según reportes desde el Estadio Azteca. Sin embargo, la organización del evento ya enfrenta críticas debido a problemas logísticos. Un autobús de prensa de la FIFA, destinado a transportar a los medios al estadio, experimentó un retraso significativo. El viaje, estimado en 80 minutos desde el centro de la Ciudad de México, se extendió a casi el doble debido a la falta de familiaridad del conductor con la ruta hacia el Azteca. Este incidente ocurrió cuatro horas antes del inicio del partido inaugural. El columnista Janne Palomäki destaca este contratiempo como un presagio de posibles complicaciones durante el torneo. La situación generó frustración entre los periodistas acreditados.