El fervor por el Mundial lleva a muchos aficionados a combinar comidas nocturnas con frituras, bebidas azucaradas y alcohol, mientras se privan del sueño por ver los partidos. Esta combinación, aunque común, representa una amenaza silenciosa para la salud. El consumo excesivo de alimentos grasos y bebidas alcohólicas, sumado a la falta de descanso, puede causar daños significativos al hígado y al sistema digestivo. Los expertos advierten que este “combo letal” puede generar problemas a corto plazo como indigestión y fatiga, y a largo plazo, enfermedades crónicas más graves. Se recomienda moderación en la alimentación y el consumo de alcohol, así como priorizar el descanso para disfrutar del Mundial sin comprometer la salud. Disfrutar del deporte no debe implicar perjudicar el bienestar físico.