El debut de Uruguay en el Mundial de Fútbol, programado para el lunes en Miami contra Arabia Saudita, se ve amenazado por un pronóstico meteorológico desfavorable. Existe un 70% de probabilidad de lluvias y no se descartan tormentas eléctricas en la zona. Según el protocolo establecido para estos casos, el partido podría ser suspendido temporalmente por al menos 30 minutos si se registran tormentas. Las autoridades competentes monitorean de cerca la situación climática para garantizar la seguridad de jugadores y espectadores. La suspensión no implica necesariamente la cancelación del encuentro, sino una pausa hasta que las condiciones mejoren. Se espera una decisión final en función de la evolución del clima en las horas previas y durante el partido.