El jugador francés Kylian Mbappé describió como mental y físicamente agotador el prolongado período de espera de casi dos horas durante la interrupción del partido de la Copa del Mundo. El equipo francés permaneció en el vestuario, preparado para reanudar el juego en cualquier momento, lo que generó una tensión considerable. Mbappé mencionó que pasaron el tiempo jugando a las cartas y utilizando bicicletas estáticas para mantenerse activos. La incertidumbre sobre la reanudación del encuentro añadió un componente de estrés a la situación. El jugador enfatizó la dificultad de mantener la concentración y la preparación física durante la prolongada pausa. La interrupción se debió a problemas con la transmisión de la señal de televisión, según informes.
