El partido entre Escocia y Brasil, correspondiente a la Copa Mundial 2026, podría verse afectado por una alerta meteorológica en Florida. La FIFA está monitoreando de cerca las condiciones climáticas en Miami, donde se disputará el encuentro, debido a la previsión de fuertes lluvias y tormentas. Las autoridades estadounidenses han implementado un protocolo estricto que exige la suspensión de actividades al aire libre si se detecta un rayo en un radio de 13 kilómetros alrededor del estadio. Esta medida podría resultar en el aplazamiento temporal del inicio del partido, recordando el retraso experimentado en el encuentro entre Francia e Irak. Organizadores temen un escenario similar. La FIFA y las autoridades locales continúan evaluando la situación para determinar si es necesario tomar medidas. La seguridad de los jugadores y el público es la prioridad.
